dissabte, 7 de setembre del 2013
dimarts, 30 d’abril del 2013
TOP 7 DINOSAURIOS MAS
GRANDES
Puesto 1: Amphicoelias Fragilimus
Como es de esperarse, los saurópodos estarían incluídos en este top, y no es de extrañarse, debido a que su estructura anatómica los hace las especies de dinosaurios más grandes. Este dinosaurio media entre 40 y 60 mts de largo y un peso de entre 130 y 140 toneladas. Posiblemente el ser más grande que haya existido sobre la superficie terrestre... hasta que se descubra uno más grande.
Puesto 2: Sauroposeidón
Puesto 3: Futalongkosaurus
Este dinosaurio del período Cretácico lograba medir unos 15 metros de altura, 32 - 36 metros de largo, y pesa alrededor de 80 toneladas. Es el dinosaurio gigante del que se tiene el esqueleto más completo hasta ahora (un poco más de 2/3 partes del total). Simplemente formidable
Puesto 4: Argentinosaurus
Alcanzaron entre los 35 y 45 metros de longitud. El peso era alrededor de 80 a 100 toneladas, pero su altura era menor a dinosaurios como el Futalongkosaurus o el Sauroposeidón (lo siento, para mí la altura es más influyente que el largo o el peso). Su nombre, literalmente, significa ''lagarto de Argentina'', y es el más pesado de los dinosaurios en Sudamérica.
Puesto 5: Supersaurus
Medía unos 34 metros de largo, alrededor de 15 de alto, y tenía un peso de 40 toneladas. Como su nombre lo dice, es un dinosaurio ''super'' largo xD, llegaría a ser uno de los más largos que jamás hayan existido. Vivió hace más de 150 millones de años en Norteamérica.
. Puesto 6: Diplodocus
Puesto 7: Brachiosaurus
Es uno de los dinosaurios más populares del mundo. Su estructura corporal es muy parecida a la de una jirafa. Pesaba desde 35 a 60 toneladas, medía unos 25 metros de largo y 13 de alto. Las patas delanteras de los Braquiosaurios eran más largas que las traseras, lo que lo hace fácil de distinguir entre los demás saurópodos.
Bueno, eso es todo. No puse a dinosaurios como por ejemplo, el Bruhathkayosaurus (que se podría decir que era más grande que algunos de la lista) porque no se tienen pruebas suficientes para afirmarlo. Adiós, y recuerden: comentar es agradecer
Un grupo de investigadores norteamericanos, británicos y holandeses acaba de publicar en Science un estudio que demuestra, de forma definitiva, que la desaparición de los dinosaurios coincidió casi exactamente en el tiempo con el impacto de un gran meteorito contra la Tierra. Los nuevos datos ponen fin a una discusión científica que dura ya más de tres décadas.
El enigma de la desaparición de los dinosaurios se parece, a menudo, a una novela policiaca. ¿Quién fue el culpable? ¿Quizá un cometa o un asteroide? ¿O fueron más bien una serie de monstruosas erupciones volcánicas o, incluso, un repentino cambio climático? A pesar de que muchas pruebas incriminan al "visitante espacial", otros estudios no menos sesudos dudan de que las fechas del impacto coincidan con las de la extinción. Y la discusión, después de más de tres décadas, sigue sin que ninguna teoría se imponga definitiva y claramente sobre las demás.
Ahora, y en un intento de zanjar la cuestión de una vez por todas, un equipo de investigadores del Centro Geocronológico de Berkeley (BGC), en la Universidad de California, junto a otros científicos de Holanda y Reino Unido, ha conseguido determinar con una exactitud sin precedentes tanto la fecha del impacto como la de la desaparición de los dinosaurios. Y el resultado es que ambas cosas sucedieron hace exactamente 66 millones de años. Y, además, prácticamente al mismo tiempo.
Las fechas de ambos acontecimientos, en efecto, están tan próximas que los investigadores no dudan de que un gran cometa o asteroide fuera, totalmente o por lo menos en gran parte, responsable de la gran extinción que marcó el límite entre el Cretácico y el Terciario.
El impacto fue, claramente, la gota final que empujó a la Tierra más allá del punto de inflexión", afirma Paul Renne, director del BGC. "Hemos demostrado que los dos hechos (la colisión y la extinción), estuvieron completamente sincronizados y que, por consiguiente, el impacto jugó claramente un papel muy destacado en la extinción, aunque probablemente no fue su única causa".
Las nuevas fechas aclaran, por fin, la confusión sobre si el impacto realmente ocurrió antes o después de la extinción, que se caracterizó por la súbita desaparición en el registro fósil de todo resto de dinosaurio terrestre y también de un gran número de criaturas marinas. La nueva fecha del impacto, 66.038.000 años, está dentro de los mismos márgenes de error que la fecha de la extinción, lo que hace ambos acontecimientos puedan considerarse como simultáneos.
La extinción de los dinosaurios se achacó por primera vez al impacto de un cometa o asteroide en 1980, cuando Luis Alvarez, de la Universidad de Berkeley, y su hijo Walter, demostraron que en los estratos geológicos que marcan el límite K-T (la "frontera" entre los periodos Cretácico y Terciario) había una fina capa de iridio, un material negruzco y que aquí, en la Tierra, sólo se encuentra en determinadas clases de meteoritos. Padre e hijo llevaron a cabo prospecciones en varias regiones del mundo, y en todas ellas encontraron la misma capa. Concluyeron entonces que, hace unos 65 millones de años, justo al final del Cretácico, un enorme asteroide (lo suficientemente grande como para que sus restos se depositaran por todo el planeta) debió de chocar contra la Tierra.
Más tarde, durante unas prospecciones petrolíferas en el Golfo de México, se descubrió un cráter submarino de casi 180 km. de diámetro, justo frente a las costas de Yucatán. Unas dimensiones compatibles con el impacto de un meteorito de unos diez km. de diámetro. La antiguedad del cráter, además, se determinó en 65 millones de años.
Era la pieza que faltaba para completar el rompecabezas de Luis y Walter Alvarez. Ese meteorito era, en efecto, el candidato perfecto para ser el responsable de la misteriosa capa de iridio que envolvió al mundo en aquella lejana época. Cuando cayó, el enorme meteorito debió levantar una cantidad masiva de escombros y residuos que fueron lanzados a la atmósfera y que rodearon por completo la Tierra, depositándose después poco a poco por todas partes en forma de tectitas (pequeñas esferas cristalinas formadas en los impactos) y de una fina capa de polvo negruzco y muy rico en iridio.
A partir de ahí comenzaron las discusiones. Otros investigadores tenían ya a sus propios "culpables" de la extinción. Pero sobre todo comenzó una auténtica carrera para comprobar si, efectivamente, el impacto y la desaparición de los dinosaurios coincidían en el tiempo. Esa era la clave para saber lo que realmente ocurrió.
En 1993, otro grupo de investigadores de Berkeley determinó que la fecha de la extinción de los dinosaurios coincidía, más o menos, con la del impacto del meteorito. Pero Renne, al recalibrar ahora esos mismos datos, descubrió que, en realidad, indicaban una fecha muy anterior, en concreto 180.000 años antes de la caída del meteorito.
"Todos han mirado siempre a la edad del límite KT y la han comparado con las edades obtenidas de las tectitas y las rocas fundidas del cráter, pensando que eran más o menos de la misma edad. Pero no lo son, y difieren en 180.000 años. Así que me di cuenta de que ahí había unn gran problema".
Un cambio en el clima
Así que Renne decidió volver a empezar. Utilizando la técnica de datación argón-argón dató una serie de tectitas de Haití, determinando su edad con una gran exactitud. Una edad que coincidía con la de cenizas volcánicas de la formación de Hell Creek, en Montana, un lugar muy rico en fósiles de dinosaurio y uno de los mejores del mundo para estudiar las especies fósiles que había antes y después de la extinción. La fecha determinada por Renne para la extinción de los dinosauriosapenas si difería de la del impacto en 11.000 años, nada si se compara con el "más menos un millón" de las dataciones anteriores.
Sin embargo y a pesar de la coincidencia casi perfecta entre ambas fechas, Renne se muestra precavido y asegura que eso no quiere decir que el impacto sea la única causa de la desaparición de los dinosaurios.Un cambio dramático en el clima durante el millón de años anterior también consiguió llevar, con toda probabilidad, a un buen número de especies hasta el borde mismo de la extinción. Y el impacto del meteorito fue el que las empujó hacia el precipicio.
Renne y sus colegas también estudiaron las fechas de las rocas por encima del límite KT, y concluyeron que el ciclo de carbono en la atmósfera terrestre volvió a la normalidad unos 5.000 años después del impacto, mucho más rápido que en los océanos, que tardaron entre 1 y 2 millones de años volver a la normalidad. Renne atribuye este hecho a una lenta recuperación de los patrones de circulación oceánica.
divendres, 2 de març del 2012
El tiranosaurio y el velocirraptor comían vegetales
El tiranosaurio y el velocirraptor comían vegetales
Entre los dinosaurios terópodos, todas las aves modernas y varios grupos de sus familiares extinguidos más estrechos pertenecen a un subgrupo conocido también como 'Coelurosauria'. El grupo también incluye al tiranosaurio y al velocirraptor. La mayoría de los coelurosarios tenían plumas. Los dinosaurios más inteligentes y los del tamaño más pequeño también pertenecían a este grupo.
Los investigadores recopilaron información sobre la dieta de casi 100 especies de coelurosarios. Utilizaron además análisis estadísticos para evaluar si determinadas características del esqueleto, como la pérdida de dientes o el cuello largo, podrían estar relacionados con evidencias directas del consumo de vegetales entre estos dinosaurios. Los autores descubrieron así casi dos docenas de características anatómicas vinculadas estadísticamente con evidencias directas de herbívoros, entre ellas un hocico sin dientes.
Los investigadores aplicaron estos datos sobre la dieta, y descubrieron que 44 especies de terópodos distribuidos en los seis principales linajes consumían plantas, además de que el ancestro de la mayoría de los dinosaurios con alas y las aves modernas probablemente ya habría dejado de comer sólo carne.
El consumo de vegetales estaba por tanto muy extendido entre los coelurosarios. Los investigadores han descubierto que los hábitos de alimentación hipercarnívoros del tiranosaurio y otros dinosaurios, como el velocirraptor, deberían verse más como la excepción que como la regla. Una dieta hipercarnívora supone que más del 70 por ciento de lo que se consume es carne.
Otra de las conclusiones del estudio es que el dinosaurio icono de los depredadores, el velocirraptor, famoso por la película 'Parque Jurásico', podría haber evolucionado a partir de ancestros omnívoros.
IMAGEN VELOCIRRAPTOR
Entre los dinosaurios terópodos, todas las aves modernas y varios grupos de sus familiares extinguidos más estrechos pertenecen a un subgrupo conocido también como 'Coelurosauria'. El grupo también incluye al tiranosaurio y al velocirraptor. La mayoría de los coelurosarios tenían plumas. Los dinosaurios más inteligentes y los del tamaño más pequeño también pertenecían a este grupo.
Los investigadores recopilaron información sobre la dieta de casi 100 especies de coelurosarios. Utilizaron además análisis estadísticos para evaluar si determinadas características del esqueleto, como la pérdida de dientes o el cuello largo, podrían estar relacionados con evidencias directas del consumo de vegetales entre estos dinosaurios. Los autores descubrieron así casi dos docenas de características anatómicas vinculadas estadísticamente con evidencias directas de herbívoros, entre ellas un hocico sin dientes.
Los investigadores aplicaron estos datos sobre la dieta, y descubrieron que 44 especies de terópodos distribuidos en los seis principales linajes consumían plantas, además de que el ancestro de la mayoría de los dinosaurios con alas y las aves modernas probablemente ya habría dejado de comer sólo carne.
El consumo de vegetales estaba por tanto muy extendido entre los coelurosarios. Los investigadores han descubierto que los hábitos de alimentación hipercarnívoros del tiranosaurio y otros dinosaurios, como el velocirraptor, deberían verse más como la excepción que como la regla. Una dieta hipercarnívora supone que más del 70 por ciento de lo que se consume es carne.
Otra de las conclusiones del estudio es que el dinosaurio icono de los depredadores, el velocirraptor, famoso por la película 'Parque Jurásico', podría haber evolucionado a partir de ancestros omnívoros.
IMAGEN VELOCIRRAPTOR
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| Velocirraptor |
Grandes dinosaurios herbívoros habitaban la Antártida
La presencia de grandes dinosaurios herbívoros ha
sido registrada por primera vez en la Antártida. Hasta ahora, los restos de
saurópodos -una de las especies más extendidas de dinosaurios herbívoros- habían
sido recuperado de todas las masas continentales, excepto en el continente
helado.
El doctor Ignacio Alejandro Cerda, del CONICET en Argentina, y su equipo de identificación de restos de dinosaurios saurópodos sugiere que los titanosaurios avanzados (comedores de plantas) alcanzaron una distribución mundial, al menos durante el Cretácico superior. Su trabajo ha sido publicado en línea en la revista de The Science of Nature.
Los saurópodos son el segundo grupo más diverso de dinosaurios, con más de 150 especies reconocidas. Incluye los mayores vertebrados terrestres que jamás haya existido. Aunque muchos restos de saurópodos se han descubierto en América del Norte y del Sur, África, Asia, Australia y Europa, no existía un registro anterior de saurópsido en la Antártida.
Otros importantes descubrimientos de dinosaurios han tenido lugar en la Antártida en los últimos veinte años, principalmente en la Cuenca Ross. Cerdá y sus colegas han reportado el primer hallazgo de un dinosaurio saurópodo en este continente y proporcionado una descripción detallada de un pedazo incompleto de la vértebra de la cola, recuperada en la isla James Ross. El tamaño y la morfología específica de la muestra, incluyendo su bola distintiva, llevan a los autores a identificar un titanosaurio avanzado.
Estos titanosaurios se originaron durante el Cretácico Temprano, y son el grupo predominante de los dinosaurios saurópodos hasta la extinción de todos los dinosaurios no-aves al final del Cretácico. A pesar de que fue una de las especies más extendidas y exitosas de dinosaurios saurópodos, su origen y dispersión no se entienden completamente.
Los autores concluyen: "Nuestro descubrimiento, y el correspondiente informe, de estos restos de dinosaurio saurópodo en la Antártida mejoran nuestro conocimiento actual de las especies de dinosaurios durante el Cretácico Tardío en el continente". El período cretácico se extendió desde 99,6 hasta 65,5 millones de años, y terminó con la extinción de los dinosaurios.
El doctor Ignacio Alejandro Cerda, del CONICET en Argentina, y su equipo de identificación de restos de dinosaurios saurópodos sugiere que los titanosaurios avanzados (comedores de plantas) alcanzaron una distribución mundial, al menos durante el Cretácico superior. Su trabajo ha sido publicado en línea en la revista de The Science of Nature.
Los saurópodos son el segundo grupo más diverso de dinosaurios, con más de 150 especies reconocidas. Incluye los mayores vertebrados terrestres que jamás haya existido. Aunque muchos restos de saurópodos se han descubierto en América del Norte y del Sur, África, Asia, Australia y Europa, no existía un registro anterior de saurópsido en la Antártida.
Otros importantes descubrimientos de dinosaurios han tenido lugar en la Antártida en los últimos veinte años, principalmente en la Cuenca Ross. Cerdá y sus colegas han reportado el primer hallazgo de un dinosaurio saurópodo en este continente y proporcionado una descripción detallada de un pedazo incompleto de la vértebra de la cola, recuperada en la isla James Ross. El tamaño y la morfología específica de la muestra, incluyendo su bola distintiva, llevan a los autores a identificar un titanosaurio avanzado.
Estos titanosaurios se originaron durante el Cretácico Temprano, y son el grupo predominante de los dinosaurios saurópodos hasta la extinción de todos los dinosaurios no-aves al final del Cretácico. A pesar de que fue una de las especies más extendidas y exitosas de dinosaurios saurópodos, su origen y dispersión no se entienden completamente.
Los autores concluyen: "Nuestro descubrimiento, y el correspondiente informe, de estos restos de dinosaurio saurópodo en la Antártida mejoran nuestro conocimiento actual de las especies de dinosaurios durante el Cretácico Tardío en el continente". El período cretácico se extendió desde 99,6 hasta 65,5 millones de años, y terminó con la extinción de los dinosaurios.
dilluns, 27 de febrer del 2012
¿QUE ES UN DINOSAURIO?
Todos sabemos muchas cosas sobre ellos pero ¿Que son?
Los dinosaurios eran una especie de reptiles que vivieron hace millones de años, mucho antes de que hubiera gente en la tierra. Pertenecían a la misma familia de las serpientes, los lagartos y las tortugas, que aún viven.
Entonces el mundo era mucho más húmedo y cálido. Es decir, constituía el lugar perfecto para los dinosaurios.
Los primeros tenían aproximadamente un metro y medio de largo. Después empezaron a cambiar. Algunos permanecieron chiquitos y otros se convirtieron en enormes y pesados carnívoros que caminaban sobre sus patas traseras. Unos empezaron a comer plantas y otros aprendieron a nadar en el agua, si bien respiraban aire como los otros reptiles.
Una especie de dinosaurio fue el Brontosaurio, que era tan grande como dos ómnibus. Tenía una cabeza pequeña y un cerebro no mayor que el puño de un hombre.
Otra especie era el Estegosaurio, que tenía placas óseas en la espalda y afiladas púas en la cola para protegerse de otros dinosaurios.
Entonces el mundo era mucho más húmedo y cálido. Es decir, constituía el lugar perfecto para los dinosaurios.
Los primeros tenían aproximadamente un metro y medio de largo. Después empezaron a cambiar. Algunos permanecieron chiquitos y otros se convirtieron en enormes y pesados carnívoros que caminaban sobre sus patas traseras. Unos empezaron a comer plantas y otros aprendieron a nadar en el agua, si bien respiraban aire como los otros reptiles.
Una especie de dinosaurio fue el Brontosaurio, que era tan grande como dos ómnibus. Tenía una cabeza pequeña y un cerebro no mayor que el puño de un hombre.
Otra especie era el Estegosaurio, que tenía placas óseas en la espalda y afiladas púas en la cola para protegerse de otros dinosaurios.
divendres, 2 de desembre del 2011
clases de dinosaurios patagonicos
| Giganotosaurus CAROLINII El "CAROLINII", considerado el Dinosaurio carnívoro más grande del mundo, supera en tamaño al famoso Tyranosaurus Rex. Fue descubierto en julio de 1993 por Rubén Darío Carolini, actual Director del Museo Municipal de Villa El Chocón, en una antigua laguna ubicada 18 km. al sur de Villa El Chocón. Se ha rescatado el 80% del material fósil del ejemplar, que se conserva en estado óptimo. Se trata de un carnívoro con extremidades delanteras reducidas, de andar bípedo y con tres dedos en cada pata. Medía 13,5 m de largo y su cadera podía alcanzar 4,6 m. Se calcula que en vida pesaba alrededor de 9500 kg. Su cabeza medía 2 m. y su diente más largo, 21 cm. Este ejemplar pertenece al Cretácico Medio de la Era Mesozoica y habitó el área de Plaza Huincul hace 90 millones de años. | |||
| Argentinosaurus Huinculensis Huinculensis en honor a la localidad de Plaza Huincul, ubicada en la Provincia del Neuquén, en cuyas cercanías fueron hallados sus restos fósiles. Se trata del dinosaurio herbívoro más grande hallado hasta el presente. Su dimensión es aún mayor que la del "Carolinii", que era carnívoro. Pertenece al período Cretácico Medio. Se estima que tiene 98 millones de años. Fue rescatado por personal del Museo "Carmen Funes" de Plaza Huincul, en el que se exponen piezas originales del hallazgo. Es un gran saurópodo, algunas de sus vértebras dorsales son las más grandes registradas hasta la fecha. Miden 1,70 metros de alto. | |||
| Andesaurus Delgadoi En 1987, en una campaña organizada por la Universidad Nacional del Comahue, se extrajeron vértebras y parte de la cadera de un dinosaurio al cual posteriormente se denominó ANDESAURUS DELGADOI (por su descubridor Alejandro Delgado). Fue encontrado a varios metros bajo las aguas del lago Exequiel Ramos Mejía, (Lago formado por la Represa El Chocón). Se realizó el rescate cuando el nivel del lago bajó de sus marcas históricas. Se estima que tenía 15 metros de longitud. En la actualidad, se exhibe en el Museo de Geología y Paleontología de la Universidad Nacional del Comahue (MGP). | |||
| Rebbachisaurus Tessonei En 1988, se encontró el ejemplar más completo de Sudamérica en Villa El Chocón. Fue denominado REBBACHISAURUS TESSONEI. Es un dinosaurio saurópodo, herbívoro, de tamaño medio, que pesó alrededor de 10.000 kilos y midió 17 metros de largo. Actualmente se exhibe en el Museo (MGP). A su vez, el rebbachisaurus tessonei era uno de los manjares con que se deleitaba el mayor carnívoro de todos los tiempos, el Gigantosaurus carolinii. Según los especialistas Jorge Calvo y Leonardo Salgado, estos enormes bichos de cola y cuellos muy largos deambulaban sobre sus cuatro patas por la región hace más de cien millones de años, devorando la exuberante vegetación que cubría los pantanos. | |||
| Gasparinisaura Cincosaltensis Hallado recientemente, este dinosaurio herbívoro se caracterizaba por ser de tamaño pequeño (1,50 m.), grácil y muy veloz. Según las especulaciones de los científicos, vivía en grupos, ya que se encontraron varios ejemplares (adultos, juveniles y crías), en un área no mayor a los 100 m2. Data del Cretácico superior, aproximadamente 90 millones de años atrás. | |||
| Carnotaurus Sastrei Con 10 m de longitud y 4 m de altura, pertenecía al grupo de dinosaurios carnívoros sudamericanos más espectaculares: los Abelisáuridos. Poseía cuernos en su cabeza y pequeños miembros delanteros, casi atrofiados. Vivió hace 90 millones de años, durante el Cretácico Superior. | |||
| Amargasaurus Cazaui Este dinosaurio herbívoro poseía las espinas de las vértebras notablemente alargadas y bifurcadas, sobre todo en el cuello. El ejemplar exhibido en el Museo tiene 9 m de longitud. Es más antiguo que los anteriores. Tiene 130 millones de años y data del Cretácico inferior. | |||
| Titanosaurus Australis Es uno de los dinosaurios saurópodos que mejor se ha podido estudiar. Su longitud no excedía los 8 m, aunque otros representantes de su familia (también en exhibición en el museo) superaban holgadamente esta medida. Se han hallado huevos fósiles de estos animales de forma casi esférica. Uno de estos huevos pertenece a la colección del Museo y puede ser observado por los visitantes. Pisó la Patagonia hace aproximadamente 85 millones de años, durante el Cretácico superior. | |||
| Piatnitzkysaurus Floresi Con 5 m de largo, era un cazador activo que muy probablemente atacara en grupo a dinosaurios saurópodos, especialmente a individuos juveniles. Las garras de las manos -grandes y curvas- eran usadas durante la caza como complemento de una formidable dentadura. Habitó la zona durante el Jurásico Medio, hace 165 millones de años. | |||
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